PROGRAMA DE FORMACIÓN
Liderazgo consciente y efectivo en contextos reales de trabajo
Liderarse a uno mismo antes de liderar a otros
Autoconocimiento y responsabilidad personal
Ejemplo:
Cuando los resultados no llegan, muchos líderes miran primero al equipo. Sin embargo, rara vez revisan cómo fijaron objetivos, qué señales dieron con sus prioridades o cuánto acompañaron el proceso.
El autoconocimiento empieza por detectar patrones propios: cómo reaccionás bajo presión, qué decisiones postergás y en qué momentos evitás intervenir.
Cierre:
El liderazgo sostenible nace hacia adentro. Asumir responsabilidad personal es el primer acto real de liderazgo.
Gestión emocional en la toma de decisiones
Ejemplo:
Un jefe responde un mensaje desde el enojo y escala un problema menor. La emoción no es el error; el error es decidir sin haberla procesado.
Gestionar emociones significa identificarlas a tiempo para que no manejen la decisión.
Cierre:
Las decisiones más costosas suelen surgir de estados emocionales no observados. Liderar también es saber frenar un segundo.
Comunicación clara y conversaciones difíciles
Decir lo necesario sin romper relaciones
Ejemplo:
Postergar una charla incómoda por evitar tensión suele terminar erosionando la relación y el rendimiento.
Cuando la claridad es directa y respetuosa, reduce conflictos en lugar de generarlos.
Cierre:
Evitar conversaciones difíciles no cuida los vínculos: los desgasta lentamente.
Escucha activa y errores frecuentes de interpretación
Ejemplo:
Un colaborador asiente, pero ejecuta algo distinto. El líder interpreta desinterés cuando en realidad nunca confirmó entendimiento.
Escuchar activamente implica validar lo comprendido, no solo escuchar palabras.
Cierre:
Muchos fallos de ejecución nacen de problemas de escucha no detectados.
Feedback como herramienta de desarrollo
Ejemplo:
Decir “tenés que mejorar” no genera cambios concretos.
Un feedback específico, basado en hechos y orientado al impacto, sí habilita mejora.
Cierre:
El feedback no es una opinión personal: es una acción directa sobre el desempeño.
Delegación efectiva y toma de decisiones
Delegar tareas no es delegar responsabilidad
Ejemplo:
Asignar tareas sin margen de decisión crea dependencia constante.
Delegar responsabilidad implica aclarar resultados esperados, nivel de autonomía y puntos de control.
Cierre:
Delegar mal sobrecarga; delegar bien libera tiempo y foco estratégico.
Decidir con información incompleta
Ejemplo:
Esperar certeza absoluta bloquea el avance. Los líderes eficaces deciden con información suficiente y ajustan sobre la marcha.
Cierre:
La indecisión prolongada suele generar más daño que una decisión imperfecta.
Construcción de equipos responsables y autónomos
Confianza, acuerdos y límites claros
Ejemplo:
Expresar confianza sin definir estándares deja espacio a la confusión.
La confianza operativa se construye con reglas explícitas y expectativas claras.
Cierre:
La confianza no se supone: se diseña y se sostiene.
Cultura de aprendizaje y mejora continua
Ejemplo:
Cuando el error se castiga, se esconde. Cuando se analiza, se convierte en aprendizaje.
Los equipos que aprenden rápido avanzan más que los que solo buscan no equivocarse.
Cierre:
El liderazgo maduro no elimina errores, crea sistemas que aprenden de ellos.